El nombre de Kairak es sinónimo de terror aun para los guerreros más osados. Es un rey invencible, un guerrero implacable y no existe arma en el mundo que pueda matarlo. No por mucho tiempo, al menos.
Torrak ha sido incapaz de derrotar a Kairak. Sueña y se desvela por lograr que caiga rendido a sus pies. Pero si no puede vencerlo limpiamente en combate, seguro hallará a un traidor que lo apuñale por él. Y, por supuesto, con una personalidad como Kairak es de esperarse que pueda hallarse un traidor entre su círculo de confianza. Específicamente Barbas, su mejor amigo, a quien el rey considera su hermano. Pero Barbas está resentido por envidiar el amor y la admiración que despierta el rey. De modo que una noche hunde su puñal en la espalda de Kairak y miente diciendo que huyó como un cobarde para no enfrentar a Torrak. Él gobernará en su lugar, asegurando un pacto de no agresión con el temido enemigo cuando en realidad pagará un tributo económico.
Pero el mismo anciano que predijo la traición, ahora ve que Kairak regresará, que llegará proveniente del río. Y así sucede: un estafador, un ladrón de poca monta, es castigado con la muerte. Pero el destino lo lleva ante el anciano, quien ha rescatado las armas de Kairak. Y el espíritu del rey traicionado regresa para vengar su propia muerte. Pero, por sobre todo, devolverle la justicia a su pueblo.
Kairak es capaz de habitar cualquier cuerpo que necesite para proteger a su gente: desde un ladrón hasta un niño. Porque Kairak es un símbolo, un mito que se levanta contra los opresores y mientras exista un ser humano capaz de rebelarse, ahí estará.
El rey de reyes, amado por su pueblo y guerrero imbatible que no conoce la piedad para quienes esparcen muerte sobre la tierra.
Su mejor amigo, quien no dudará en traicionarlo a pedido de Torrak para intentar vivir la vida de su rey.
Guerreo de oscuro corazón, cuyo mayor deseo es despojar a Kairak de su reino para exprimir sus riquezas.
El anciano ciego que conoce las artes de interpretar el destino.
Un bribón que se gana la vida estafando gente, resulta ser el único cuerpo disponible para albergar el espíritu de Kairak.
Guión: Walter Slavich
Dibujo: Enrique Alcatena
El nombre de Kairak es sinónimo de terror aun para los guerreros más osados. Es un rey invencible, un guerrero implacable y no existe arma en el mundo que pueda matarlo. No por mucho tiempo, al menos.
Torrak ha sido incapaz de derrotar a Kairak. Sueña y se desvela por lograr que caiga rendido a sus pies. Pero si no puede vencerlo limpiamente en combate, seguro hallará a un traidor que lo apuñale por él. Y, por supuesto, con una personalidad como Kairak es de esperarse que pueda hallarse un traidor entre su círculo de confianza. Específicamente Barbas, su mejor amigo, a quien el rey considera su hermano. Pero Barbas está resentido por envidiar el amor y la admiración que despierta el rey. De modo que una noche hunde su puñal en la espalda de Kairak y miente diciendo que huyó como un cobarde para no enfrentar a Torrak. Él gobernará en su lugar, asegurando un pacto de no agresión con el temido enemigo cuando en realidad pagará un tributo económico.
Nació en Buenos Aires, Argentina, 26 de febrero de 1957 Historietista e ilustrador argentino conocido principalmente por su imaginería fantástica y surrealista, inspirada fuertemente por la mitología y los relatos folklóricos. Ha trabajado para el mercado historietístico de su país, como así también para el europeo y norteamericano. Desde pequeño, Enrique se interesó por la historieta. Dibujante autodidacta, entre sus influencias se cuentan a: Carmine Infantino, Gil Kane, Jack Kirby, Lucho Olivera y Barry Windsor Smith. Comenzó su carrera profesional en Ediciones RÃ ...
Leer másGuionista de historietas y de televisión. Sus principales géneros son el policial negro, ficción y terror. Comenzó su carrera como guionista de historietas en los '80 donde escribió junto con Mazzitelli "El príncipe de la oscuridad" y "Dinastía maldita", el primero dibujado por Saichann, y el segundo por Alcatena. Entre los guiones escritos enteramente por él están, por ejemplo, las miniseries como "Nielsen", "Mulato" y "Raíces del misterio". Para Ediciones Record produjo "Viracocha" y "Los días del gitano". Con Horacio Lalia continuaron con "Nekrodamus", quien había sido cre ...
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